miércoles, 12 de octubre de 2011

Tema1: "El sonido y el silencio" (5ª parte)

OIR Y ESCUCHAR


Actividad 1: "El Rey que no oía"

¿Alguna vez se te ocurrió que no es lo mismo oír que escuchar? Se dice que los sordos son aquellos que no oyen o escuchan. Pero, ¿será cierto? Hay una obra de teatro que pone en duda esto. Se trata de El Rey que no oía, pero escuchaba, escrita por Perla Szuchmacher.

La historia va como sigue: 

"En un reino muy lejano vivían dos hermanos. Uno era sordo y el otro oyente. A la muerte de su padre, el rey, los consejeros se reunieron para decidir cuál de los dos era el indicado para ceñirse la corona. Luego de largas cavilaciones, concluyeron que si bien el sordo era el más hábil e inteligente, su sordera sería un gran impedimento para cumplir con la delicada labor de gobernar.

Así fue como el joven que sí oía fue coronado rey en medio de la algarabía general. La voz se corrió por aquellas lejanas tierras, y al poco tiempo comenzaron a llegar representantes de los reinos vecinos para mostrarle sus respetos al nuevo soberano y también numerosos súbditos de su reino para mostrarle cuáles eran sus necesidades y las soluciones que se les ocurrían para satisfacerlas. Pero este nuevo rey sólo tenía oídos para una cosa: él mismo. 

Los embajadores de los reinos vecinos, así como sus súbditos, se dieron cuenta de que a este rey sólo le interesaba gastar el dinero en peinados de fantasía, trajes majestuosos, opíparos banquetes y veleidosas construcciones, lujos que poco a poco acabaron con la riqueza del reino y lo sumieron en una profunda crisis.

En vista de la situación, el rey decidió aumentar los impuestos. Él no iba a renunciar a sus lujos y no escuchó ninguna de los pedidos de sus súbditos para que actuara con mayor cordura.

Fue así como cansados de tantas injusticias los habitantes del reino fueron en busca del hermano del rey para ofrecerle la corona. Este nuevo rey, si bien era sordo, se valió del lenguaje de señas y de un intérprete para comunicarse con los consejeros reales, quienes tuvieron que aceptar que habían cometido un error y aprendieron el lenguaje de señas para entender al nuevo mandatario. Este nuevo rey no oía, pero sí escuchaba.


Moraleja:

Hay una clara diferencia entre escuchar y oír. Escuchar iría más allá de simplemente oír. Se trata de prestar atención y entender lo que la otra persona está diciendo. Estamos hablando de comprender.

En el siguiente cuadro se resume las diferencias entre oir y escuchar:

OIR ESCUCHAR
Percibir palabra y sonidos, distinguir sonidos. Percibir y comprender las palabras. Notar el tono de voz, la inflexión y el volumen. Percibir el estado de ánimo del que habla. Mantener la mente clara de distracciones. Percibir las señales no verbales, como el lenguaje corporal, expresiones faciales, la distancia entre las personas.
Percibir las palabras y los sonidos Aplicar la cognición (percibir, poner atención, razonar y recordar mensajes).
”Oigo” ”Entiendo”

Realiza en tu cuaderno:

- Un cuadro resumen donde se diferencie lo que es oir y escuchar.
- ¿Cuál es la moraleja del cuento "El Rey que no oía"?


Actividad 2: "Nuestro sistema auditivo"

El aparato auditivo es el que nos permite oir cuantos sonidos y ruidos se encuentran a nuestros alrededor. Observa este video.



Oído, órgano responsable de la audición y el equilibrio. Se divide en tres zonas: externa, media e interna. 

La descripción anatómica y funcional del oido es la siguiente:

Las partes más externas del oído son el pabellón auditivo, que es la zona visible del oído, y el conducto auditivo, que está encerrado y atrapa la suciedad. Este canal transmite los cambios de presión de aire y las ondas sonoras al tímpano, o membrana timpánica. En el tímpano comienza el oído medio, que también incluye la trompa de Eustaquio y los tres pequeños huesos vibrantes del oído: martillo, yunque y estribo. La cóclea y los canales semicirculares constituyen el oído interno. La información pasa desde el oído interno al cerebro vía nervio auditivo.

Lo podemos observar con más facilidad en el siguiente video:


 
Partes del oido:



PARTES DEL OIDO                            
                           ELEMENTOS CONSTITUYENTES                               
Oido Interno Caracol.  Nervio acústico.
Oido Externo Pabellón auricular. Conducto auditivo. Timpano.
Oido Medio Huesecillos (martillo, yunque, lenticular y estribo).

Realiza en tu cuaderno:
- Un esquema de las partes de nuestro sistema auditivo.


Actividad 3: "Normas básicas para cuidar nuestros oidos"
 
• Evita los lugares ruidosos, así como el uso de ¡Pod o walkman, pues podrían alterar las estructuras de tu oído interno: la cóclea (caracol), que es la que te permite oír, y el laberinto, que se encarga del equilibrio.

• Para limpiarte los oídos, no introduzcas cotonetes porque puedes dañar tu tímpano. Al terminar de bañarte, basta con pasar un trapo húmedo por las orejas y listo.

• Cuando te enfermes de las vías respiratorias, acude al medico de inmediato para evitar una infección (ésta acelera el desarrollo de la hipoacusia o perdida de la audición si ya la padeces).

• Si en tu trabajo utilizas instrumentos escandalosos, protege tus oídos con tapones.

• Atiende las alergias y alteraciones anatómicas nasales (como desviación del tabique), pues pueden dañar la trompa de Eustaquio. Este tubito une a la nariz con el oído medio y si no recibes tratamiento, también es probable que afecte tu oído interno.

• Existen algunos antibióticos, como los aminoglucósidos, que pueden destruir las células de la audición y dañan el riñón. Antes de consumir cualquiera, pregúntale a tu médico. 



Actividad 4: "La contaminación sonora enemiga de nuestros oidos"  



El entorno que nos rodea en ocasiones muestra una excesiva cantidad de sonidos y ruidos de gran volumen o intensidad. En ese momento hablamos de contaminación sonora.

Esta es perjudicial no solo para nuestros oidos porque además ocasiona otros problemas graves como falta de concentración, perdida de sueño, estrés y puede producir situaciones de ansiedad y depresión.

La intensidad de los ruidos se mide con una unidad denominada decibelio. El aparato que utilizamos para medirlos se llama sonómetro. A partir de 75 db, los sonidos o ruidos empiezan a ser molestos. Los de 120 db causan dolor. Al sobrepasarse este límite se producen perdidas de audición.

En este cuadro se muestran algunos ejemplos de ruidos y su intensidad:



Contesta en tu cuaderno:


- ¿Cuándo se produce contaminación acústica?
- ¿Qué puede ocasionar en el ser humano?
- ¿Con qué unidad física se miden los ruidos?
- ¿Cómo se llama el aparato que se utiliza para medir los ruidos?
- ¿A partir de cuántos decibelios se produce el umbral de dolor y perdida de audición?



No hay comentarios:

Publicar un comentario